Las empresas del Guayana han venido dando perdidas durante décadas. Esta situación tiene su origen en sindicalerismo por un lado. Otra de las causas; es la legislación laboral Venezolano, donde se pretende consagrar el principio de la progresividad salarial. Aspecto ido completamente de la realidad.
En sindicalerismo había impuesto este vicio, que es tomado por nuestra legislación labora, por razones mercantiles. Cada vez que se discutía un contrato colectivo, los miembros del sindicato cobraban un % del contrato colectivo por adelantado, ese % se le llama; costas sindicales.
Estos vicios habían desviado estas empresas de sus objetivos y fines verdaderos. Cargando en la mayoría de los ciudadano una pesada carga económica. Porque las improductividades de estas empresas, eran pagadas por la mayoría de los Venezolanos.
Una de las cosas que hay que reconocerle al gobierno, y donde no puede haber ningún tipo de parcialidad política, es que esta claro, que estas empresas deben producir divisas para el país y contribuir para el desarrollo interno. Y no comerse sus propios ingresos y además tener el tupe de exigirle dinero al estado.
El estado Venezolano históricamente a sido un rey midas al revés, no tan solo un pecado de la actual administración. Pero esta vez hay una diferencia, y es la conciencia de poner productivas estas empresas y no someterse a los caprichos de un sindicado.
El principio de la progresividad salarial en la legislación laboral es una barbaridad desde todo punto de vista, además de ser un concepto super burgués. La economía de forma natural aun sin la intervención humana tiene ciclos de altas y bajas.
Los salarios y beneficios aun en una economía comunista no pueden ser constantes, ya que el valor de cambio de los bienes y servicios varían el mercado internacional, en función de las necesidades particulares de los pueblos y de la oferta y demanda de los mismos.
Esta situación obliga a que los salarios y las plantillas laborables sean variables.
Estos vicios habían desviado estas empresas de sus objetivos y fines verdaderos. Cargando en la mayoría de los ciudadano una pesada carga económica. Porque las improductividades de estas empresas, eran pagadas por la mayoría de los Venezolanos.
Una de las cosas que hay que reconocerle al gobierno, y donde no puede haber ningún tipo de parcialidad política, es que esta claro, que estas empresas deben producir divisas para el país y contribuir para el desarrollo interno. Y no comerse sus propios ingresos y además tener el tupe de exigirle dinero al estado.
El estado Venezolano históricamente a sido un rey midas al revés, no tan solo un pecado de la actual administración. Pero esta vez hay una diferencia, y es la conciencia de poner productivas estas empresas y no someterse a los caprichos de un sindicado.
El principio de la progresividad salarial en la legislación laboral es una barbaridad desde todo punto de vista, además de ser un concepto super burgués. La economía de forma natural aun sin la intervención humana tiene ciclos de altas y bajas.
Los salarios y beneficios aun en una economía comunista no pueden ser constantes, ya que el valor de cambio de los bienes y servicios varían el mercado internacional, en función de las necesidades particulares de los pueblos y de la oferta y demanda de los mismos.
Esta situación obliga a que los salarios y las plantillas laborables sean variables.
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